Tabla de equivalencias completa
| Gas mark | °C | °F | Ventilador |
|---|---|---|---|
| ¼ | 110 °C | 230 °F | 90 °C |
| ½ | 130 °C | 266 °F | 110 °C |
| 1 | 140 °C | 284 °F | 120 °C |
| 2 | 150 °C | 302 °F | 130 °C |
| 3 | 170 °C | 338 °F | 150 °C |
| 4 | 180 °C | 356 °F | 160 °C |
| 5 | 190 °C | 374 °F | 170 °C |
| 6 | 200 °C | 392 °F | 180 °C |
| 7 | 220 °C | 428 °F | 200 °C |
| 8 | 230 °C | 446 °F | 210 °C |
| 9 | 240 °C | 464 °F | 220 °C |
Gas mark según la escala estándar británica. El horno de ventilador (aire forzado) va unos 20 °C por encima de la convencional para el mismo resultado; ajústalo según tu horno.
Temperaturas de horno, explicadas
Celsius, Fahrenheit, gas mark, ventilador y a qué temperatura va cada cosa
Tres formas de decir lo mismo
Una misma temperatura de horno se expresa de varias maneras según el país. En Latinoamérica y Europa se usan los grados Celsius; en Estados Unidos, los Fahrenheit; y en Reino Unido e Irlanda, además, la escala numérica «gas mark» de los hornos de gas. Cuando sigues una receta extranjera, el primer paso es traducir la temperatura a la unidad de tu horno. Las tres escalas miden el mismo calor: solo cambia la regla con la que se nombra.
Por qué el horno de ventilador va aparte
Los hornos modernos suelen tener modo de ventilador (aire forzado o convección): un ventilador reparte el calor de forma uniforme, por lo que cocina más rápido y por igual en todas las bandejas. Como rinde más, para obtener el mismo resultado que una receta pensada para horno convencional conviene bajar la temperatura unos 20 °C. Si la receta dice 200 °C de horno convencional, con ventilador pon unos 180 °C.
A qué temperatura va cada preparación
Bizcochos, magdalenas, galletas y tartas. Es el rango más usado: suficiente para que suban y se doren sin quemarse por fuera antes de cocerse por dentro.
Carnes, aves, verduras al horno y panes de molde. Calor medio-alto que dora la superficie y mantiene el interior jugoso.
Pizza, pan de corteza crujiente y gratinados. Temperatura fuerte para una costra rápida; en pizza, cuanto más caliente, mejor.
Merengues, flanes al baño maría y deshidratados. Calor muy suave para secar o cuajar sin dorar.
- Confundir 350 °F con 350 °C. 350 °F son solo 180 °C. Hornear a 350 °C de verdad carbonizaría casi cualquier preparación.
- No bajar la temperatura con horno de ventilador. Si usas la temperatura de la receta convencional con el ventilador puesto, se dorará de más.
- No precalentar. Casi todas las temperaturas suponen el horno ya caliente; meter la masa en frío altera el tiempo y la subida.
- Fiarse solo del dial. Muchos hornos domésticos se desvían 10–20 °C. Un termómetro de horno barato te dice la temperatura real.
- Abrir la puerta a cada rato. Cada apertura baja la temperatura de golpe y puede hundir bizcochos y suflés.